Contraste vegetal dentro de la gran ciudad
Jardín
El Jardín Colgante del Hotel Mercure Santo Domingo, está situado en el corazón de Madrid.Con más de 1.000 m2 de superficie y más de 110 especies vegetales inspirado en los antiguos Jardines Colgantes de Babilonia, se convierte en el Jardín Colgante más grande de España.
Este nuevo pulmón verde se completa con una espectacular cascada de 20 metros de altura, todo un proyecto de arquitectura ecológica que absorbe 25.000 Kg de CO2 al año.
De una gran belleza se erige en pleno centro de Madrid, instalado en la parte interior del Hotel Mercure Santo Domingo, se convierte en un espacio único en nuestro páis por sus características: De cultivo tradicional, cuenta con una superficie de 1.026 m2, 22,9 metros de altura y más de 100 variedades de plantas y flores de temporada no alergénicas, arbustos y, lo más sorprendente árboles.
Además de embellecer, el Jardín Colgante se trata de un proyecto sostenible,aportando importantes beneficios medioambientales, que lo convierten en un diseño conocido como arte ecológico, eco-arte y arquitectura verde. Dado el elevado número de especies vegetales existentes, el jardín favorece la biodiversidad y pretende fomentar la nidificación de algunas aves pequeñas. El gran volumen y las características del follaje lo convierten en un arma perfecta para la absorción del ruido, teniendo en cuenta que la mayoría de especies son de hoja perenne, de forma que el jardín actúa como aislamiento térmico y acústico.
El Jardín Colgante reducirá sustancialmente la contaminación ambiental por su capacidad de absorción de CO2 . Este proyecto también minimiza el efecto isla de calor, ya que consigue reducir la temperatura entre el interior y el exterior de la ciudad entre 6 y 8 grados.
Un rincón verde de estás características es capaza de suministrar la cantidad de oxígeno que pueden consumir 200 personas al día.
Sumados a todos estos beneficios medioambientales, no hay que olvidar la belleza del compuesto vegetal del Jardín Colgante y el agua de la cascada que favorece la relajación. Toda una metáfora dentro del gran ruido de la ciudad de Madrid y la arquitectura de grandes edificio, todo un contraste floral dentro de corazón de la capital.
Su espectacular cascada de 20 metros de altura desciende desde la cumbre del jardín, aportando un punto de exotismo . Está controlada por un programa informático, que permite mútliples opciones , debido a los diversos niveles y alturas de caída del agua. Su avanzado sistema de iluminación nocturna a partir de tecnología con leds permite crear diferentes escenarios, iluminaciones y ambientes. De esta manera, el Jardín tiene dos visiones bien diferenciadas, la diurna y la nocturna.
Este espacio natural está inspirado en los bellos Jardines Colgantes de Babilonia, considerados una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
La utilización de un andamio para crear el Jardín Colgante del Santo Domingo fue idea del arquitecto Félix González Vela. Su proyecto contempla un complejo entramado escondido tras la flora y la vegetación.
La facilidad de trabajo que proporciona la estructura de andamios que soporta el jardín, permite que sea un proyecto vivo y en continuo cambio, y que pueda contar con flora de temporada para crear un jardín distinto en cada época. Las plantas son todas estacionales, en cada estación se cultivan las que mejor se adaptan a las condiciones climatológicas del momento, lo que garantiza colorido todo el año. Están cultivadas en tierra, de la forma tradicional, lo que unido a sus dimensiones, convierte este proyecto en único.
La inversión de este proyecto ha sido de más 380.000 euros.
Adeás, No sólo las 70 habitaciones que dan a este magnifico Jardín Colgante, es lo que ofrece el Hotel Mercure Santo Domingo. Cada rincón ha sido diseñado para que el cliente sea sorprendido.
Sus habitaciones temáticas hacen que los huéspedes puedan viajar sin salir del centro de Madrid: formar parte de la ciudad que nunca duerme: Nueva York, sumergirnos en un acuario, cabalgar con Don Quijote, vivir un universo surrealista, o dormir bajo las estrellas en una cabaña de una isla tropical son algunas de las opciones que el hotel ofrece.
Cuenta con 80 habitaciones a la carta, donde el cliente puede elegir entre más de 80 tipos de ambientes y sensaciones diferentes. Los baños también están personalizados, una relajante ducha de aromaterapia mientras se contempla la plaza Santo Domingo, a través de sus cristales, que pasan de opaco a transparente con solo un clic de interruptor, un suelo de cristal sobre un manto de piedrecitas y hojas secas, una gruta marina, cada baño es una experiencia única.
Son muchos los rincones donde vivir diferentes emociones, la azotea para las noches de verano, Las Cuevas del Sandó con un ambiente relajado y tranquilo, ideal para compartir una copa después del trabajo o tras cenar en su restaurante, Sandó. O sus salones, El Natura bajo el Jardín Colgante, escuchando la música que produce el agua de la cascada al caer sobre el techo transparente, o el Belvedere con su ventanal de casi 30 metros y su techo de móvil de cristal, los convierte en dos espacios únicos .
Madrid es castiza, es tradición, lujo y también modernidad y vanguardia. Como toda capital, la española, es un importante centro de negocios y de finanzas. Con su actividad diaria y sus animadas tardes y noches, Madrid no duerme y el tapeo es casi una obligación después del trabajo.

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