City Tour
En la Zona Alta de Barcelona
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Si de glamour se trata, nada mejor que darse una vuelta por el distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona, la zona alta de la ciudad, antiguo enclave de la burguesía catalana y en la que aún residen buena parte de las clases adineradas de la urbe. Esta zona residencial presenta una encantadora mezcla de tradición y lujo que se reflejan en sus hermosas casas, plazas, negocios, espacios verdes, y algunas callecitas angostas que se combinan con prestigiosas instituciones educativas y sanitarias, y con algunas de las mejores pastelerías de la Ciudad Condal.

Se sitúa al norte de Barcelona en las faldas de la sierra de Collserola, y está formado por lo que fueron dos pueblos ubicados a las afueras de la ciudad (de ahí el nombre compuesto).

 

Sus orígenes

Sarriá fue un pueblo de segundas residencias para la burguesía catalana, que marchaban de la ciudad durante el verano para ir a buscar lugares más frescos a los pies de la montaña. Así es como a comienzos del siglo XX se convirtió en uno de los núcleos más ricos y poblados de la zona de influencia de Barcelona.

Pasados los años, la exclusividad y el confort siguen caracterizando esta demarcación que concentra el porcentaje más alto de equipamientos de calidad y sistemas domóticos en los inmuebles.

 

 

El modernisme

Muchos edificios de Sarrià-Sant Gervasi son herederos del modernismo catalán o modernisme, época dorada de gran relevancia estética que se dio entre 1880 y 1930.

Auspiciados por una burguesía culta y sensible al arte, arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch, desarrollaron nuevos conceptos constructivos basados en la naturaleza que rompían con los criterios tradicionales.

Con el estilo modernista catalán se construyeron viviendas espaciosas, amplias y de techos altos. Es fácil ver, entre sus motivos decorativos, formas de pájaros, mariposas, hojas y flores, así como adornos de cerámicas de colores en las cornisas o rejas de hierro forjado en ventanas y balcones.

 

 

 

Lugares de interés

 

Real monasterio de Santa María de Pedralbes (Montevideo, 14)

Es considerada una de las joyas del gótico catalán. Destaca la Capella de Sant Miquel, el claustro, el panteón de la reina Elisenda y la capilla de Sant Miquel en la que se pueden ver diversas pinturas de Ferrer Bassa.

El Museo-Monasterio de Pedralbes fue abierto al público en 1983. El edificio constituye uno de los mejores exponentes del gótico catalán. El conjunto comprende la iglesia y el monasterio, que gira en torno al espacioso claustro de tres plantas rodeado de las estancias principales: el dormitorio, el refectorio, la sala capitular, la abadía y las celdas de día.

 

Palacio Real (Diagonal, 686)

Es donde se aloja el su majestad el Rey cuando visita la ciudad.

Fue la residencia real entre 1919 y 1929. Está abierto al público desde 1937 y en su interior se encuentran los museos de Artes Decorativas y el de Cerámica. Entre otros enseres, dichos museos exponen muebles de época y cuentan con piezas catalanas, árabes y obras de Picasso y Miró. Detrás del palacio, está la entrada a la finca Güell.

 

Tramvia Blau (plaza John F. Kennedy)

Una verdadera joya sobre raíles. Se trata del tranvía más antiguo de Europa. Posee el mismo recorrido y los vagones de cuando se inauguró en 1901 y nunca ha dejado de dar servicio al publico. En su origen, se construyó dentro de un proyecto para urbanizar la ladera del Tibidabo (el punto más alto de la sierra de Collserola). Actualmente tiene un desnivel de 93 metros y un recorrido de 1.276 metros (sin contar el ramal de acceso a cocheras) que a través de la avenida Tibidabo va desde la Plaça John F. Kennedy hasta la Plaça del Doctor Andreu.

 

Museo de la Ciencia de Barcelona (Isaac Newton, 26)

Fue galardonado recientemente por el Foro Europeo de Museos por su “espíritu renovador, su creatividad y su belleza”. Se conoce como Cosmocaixa y nació con la intención de ser uno de los museos más modernos y “democráticos” de Europa. Es obra de los arquitectos Esteve y Robert Terradas, se divide en varias plantas que contienen ocho principales bloques temáticos.

Se trata de una de las obras más singulares de la zona alta de la ciudad. Pues sus dimensiones no pasan desapercibidas, así como tampoco su marcado carácter histórico. El que hoy día es uno de los museos de ciencia  más conocidos del país, en su día fue un asilo para ciegos

 

Parque Güell (Olot,7)

Gran jardín diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí, máximo exponente del modernismo catalán, por encargo del conde Eusebi Güell. Construido entre 1900 y 1914, destaca la integración de la arquitectura con la naturaleza, su entrada en la parte más baja de la montaña, sus pabellones con estructuras orgánicas, su escalinata con el emblemático dragón, la sala de las cien columnas, los viaductos y el monumento del calvario.

 

Casa Tàpies (Saragossa, 0057)

Situada en el casco antiguo del Putxet, tiene un tratamiento radical en su exterior que contrasta con el aire casi oriental en el interior. Sobresale la biblioteca, aislada del resto de la casa por una planta con terraza.

 

Finca Güell (Pedrables, 7)

Obra de Gaudí, es un recinto cerrado por una estética puerta de hierro forjado ornamentada con un original dragón; flanqueada por dos pabellones destinados a caballerizas y picadero, a su derecha, y la casa del portero, a su izquierda. En su interior se encuentra actualmente
la Càtedra Gaudí-UPC

 

Tibidabo (Pl. del Tibidabo, 3-4)

Es el pico más alto de la sierra de Collserola (512 msnm) y es popular por sus vistas sobre la ciudad de Barcelona y sus espacios naturales. En su cima se encuentran varios edificios, entre los que destaca la iglesia del Sagrat Cor, La Torre de Collserola y un parque de atracciones.

 

 

 

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